Nadine Clark: ‘I’ve Got This’

Nadine Clark started working at 14. By the time she reached her 40s, she had enough points in the former New York system to retire.

“‘Retire? Retiring is for old people, not me; ‘I am too young to retire,'” she recalls thinking. So she didn’t. Instead, she put her skills to work in various jobs ranging from Uber and Lyft to Teletec and the U.S. Census Bureau. “I am a people person; I liked the interaction,” she says. “My philosophy on life is if you go around thinking people will have a bad attitude, that is what you will find. If you think people will be nice and caring, that is what they will give back to you.”

About one year ago, she joined Servicon as a custodial technician, working onsite for an aerospace client in Florida. Nadine’s attitude clicked immediately with her supervisor, Michelle Luna, and vice versa.

“I was referred to Servicon by a coworker who said the company was looking for help,” Nadine says. “When Michelle and I engaged in conversation, it was like we knew each other. And the first time we met in person, it was awesome. I saw her and asked if she was Michelle, and we hugged. She is a beautiful, beautiful person. With her representing the company, I could see I didn’t make a mistake. She is very understanding. She cares about you, and that means a lot. When somebody really cares, it makes you feel like going the extra mile and giving it your all.”

During the COVID-19 pandemic, Nadine did just that—and then some.

Me, Myself & I

“We are a three-person team, and one employee left,” Nadine explains. “There were just two of us cleaning the two buildings. I told my coworker, ‘We can’t get sick because it is just us.’ We laughed about it. But I should have shut my mouth because right after that, they got COVID. But the work still had to be done. I represent the company, not just me. So, I said, ‘Lord, you are with me, and we are going to get this done.'”

And get it done, Nadine did.

“I worked 10- to 11-hour days,” she recalls. Me, myself, and I did the two buildings alone. If you had told me earlier that I’d be cleaning two buildings alone, I would have run the other way. Michelle said all the time, ‘Nadine, you take your time, take breaks.’ But I didn’t take too much time. It might be crazy, but I enjoyed the hectic pace. Clients in the building knew it was just me, and they would tell me what an awesome job I was doing. I knew I represented the company, and I accomplished a lot, which made me feel good. I got it done.”

Nadine’s dedication was especially inspiring, considering she completed her double workload despite a bad knee.

When Life Happens

“Before my coworker got sick, I had a bad knee; it was unbearable walking, and my fitness tracker told me I was walking more than six miles a day just cleaning one building,” she says. “I went to the doctor, and he did an MRI and told me my knee was no good. I asked him about a brace, but he said it was beyond that. But I didn’t want to stay home. So, the doctor said I could get a shot. I admit I am a baby. I don’t like needles. When I got the needle, I cried, and when I came out of the office, everyone in the waiting room was looking and asking if that was me making all the noise.

“After the needle, which the doctor said would help for about six months, I was sore, but I could come in and do the work, and Michelle was very understanding,” Nadine says. “She said her main concern was my health. You couldn’t ask for a better supervisor, which is the main reason I stay at Servicon. But everything is good here. Servicon will work with you when it comes to hours. I can ask and come in a little early or stay late and still work a whole day. Some companies they won’t do that. Servicon looks after its employees. Michelle and Servicon know life happens, and that means a lot.”

The flexibility goes both ways. “I was going to be off to go to Orlando and had planned to take off Monday to Thursday,” Nadine says. “One of our clients had clients coming and needed a little cleaning done to spruce up the office. It was no problem. I told Michelle. I took off Monday and Tuesday, came to work Wednesday and Thursday, and still had Friday to Sunday.”

Although she’s reached about where she needs to reduce her hours, “I plan to keep working until I can no longer move,” she says. Much like Servicon’s founder, Richard Mahdesian, work animates her and keeps her feeling young, and she’s found her home at this company.

Careers – Opportunities to Grow at Servicon

Working for Servicon

Nadine Clark: ‘Yo Puedo’

Nadine Clark comenzó a trabajar a la edad de 14 años. Para cuando llego a los 40, había generado sificientes puntos en el sistema anterior de Nueva York para jubilarse.

“¿Jubilarse? Jubilarse es para viejos, no para mi; soy demasiado joven para jubilarme,” recuerda Nadine. Y no lo hizo. En su lugar, puso sus habilidades en varios trabajos desde Uber y Lyft a Teletec y el U.S. Census Bureau. “Soy una persona sociable y me gusta interactuar con los demás” nos cuenta. “Mi filosofía en vida es; Si vas creyendo que las personas tendrán una mala actitud hacia ti, eso es lo que encontrarás. Si crees que serán amables y cariñosas, así serán contigo”

Hace un año, se integró al equipo Servicon como técnico custodio, trabajando en sitio con un cliente aeroespacial en Florida. La actitud de Nadine pronto llama lo atención de su supervisora Michelle Luna y viceversa.

“Me refirieron a Servicon por un compañero de trabajo que dijo que necesitaban ayuda,” dice Nadine. “Cuando Michelle y yo conversamos era como si ya nos conociéramos. Y cuando coincidimos en persona fue genial. La miré y pregunté si era Michelle, y nos abrazamos. Es una muy linda persona. Con ella representando la empresa supe que no había cometido un error. Es muy comprensiva. Se interesa por uno y eso significa mucho. Cuando a alguien le importas, hace que quieras dar ese pasa extra y darlo todo.”

Durante la pandemia por COVID-19, Nadine hizo Justo eso— y un poco más.

Yo, yo y luego yo.

“Somos un equipo de 3, y un empleado se fue,” explica Nadine. “Solo hay dos de nosotros limpiando los dos edificios le comenté a mi compañera, ‘no podemos enfermar, solo somos nosotros’. Nos reíamos de esto. Debí callar mi boca porque justo después enfermo de COVID. Pero el trabajo aún tenía que realizarse. Yo represento la empresa. Entonces dije, ‘Dios, estás conmigo y vamos a sacar esto adelante’.”

Y vaya que Nadine lo saco a flote.

“Trabaje jornadas de 10 a 11 horas”, recuerda Nadine. “Yo, yo y yo hice los dos edificios. Si me han dicho antes que iba a limpiar los dos edificios habría huido de ahí. Michelle decía todo el tiempo, ‘Nadine, toma tu tiempo, descansa’. No descansaba mucho. Estaré loca porque me gusta trabajar a paso héctico. Clientes en el edificio sabían que era solo yo, y me decían que buen trabajo estaba haciendo. Yo sabía que estaba representando la empresa, y logré mucho. Algo que me hizo sentir muy bien. Lo logre”

La dedicación de Nadine es especialmente inspiradora, considerando que completo una doble carga laboral a pesar de tener una rodilla lastimada.

La Vida Sucede

“Antes de que mi compañera enfermará tenía una rodilla mala; era doloroso caminar. Mi marcador de pasos decía que estaba caminando más de 6 millas diarias y eso solo limpiando un edificio”, nos dice. “Fui al médico, me realizaron una resonancia y me dijeron que mi rodilla no estaba bien. Pregunté sobre usar una rodillera pero dijo que ya estábamos lejos de eso. Pero yo no quería quedarme en casa. Entonces, el médico me dijo que podia recibir una inyección. Lo debo admitir soy una bebe. Odio las agujas. Cuando me inyectaron lloré. Al salir del consultorio todos preguntaban que era lo que hacía tanto ruido”.

Después de la inyección, que dijo el médico duraría aproximadamente 6 meses estuve un poco adolorida pero podía seguir trabajando y Michelle se porto muy comprensiva” dice Nadine.

“Su mayor preocupación era mi salud. No puedes esperar algo mejor de tu supervisor. Es una de las mayores razones por las que decidí quedarme en Servicon. Aquí todo es bueno. Servicon trabaja contigo en cuanto a horarios de refiere. Puedo pedir llegar un poco más temprano o quedarme un poco más tarde y aun así completar mi jornada completa. Otras empresas no harán eso. Servicon apoya a sus empleados. Michelle y Servicon saben que La Vida Sucede, y eso significa mucho”.

La flexibilidad es recíproca. “Yo tenía libre para ir a Orlando y había planeado tomarme libre de lunes a jueves” cuenta Nadine. “Uno de nuestros clientes esperaba visita de clientes y necesitaba ayuda limpiando su oficina. Sin ningún problema. Tome libre lunes y martes, vine a trabajar miércoles y jueves y todavía tuve de viernes a domingo libre”.

Aunque ya logró lo necesario para reducir su horario, “planeo seguir trabajando hasta que no me pueda mover más”, nos dice. Igual que Richard Mahdesian, fundador de Servicon el trabajo la anima y la mantiene joven, y ha encontrado un hogar en esta empresa.